Viernes, 03 de Abril del 2020
Indicador Político

1.- Como la nación más golpeada por las muertes de la pandemia del COVID-19, España anunció un vasto programa de apoyo a personas y empresas para disminuir el efecto devastador del parón de la economía y aun así provocó en dos meses la pérdida de 900 mil empleos.

1.- Lo mejor que pudiera ocurrir en estos momentos es que los funcionarios responsables de las estrategias tuvieran a un abogado junto. El canciller Marcelo Ebrard amenazó a los empresarios si se atrevían a despedir o no pagar salario a sus trabajadores por la pandemia, pero el funcionario ignora lo que dice la Ley Federal del Trabajo:

A lo largo de estos tres meses de crisis sanitaria por el coronavirus, el gobierno federal se ha encerrado en sí mismo y ha desdeñado aportaciones muy importantes de organizaciones de la sociedad civil que agrupan a personalidades de reconocido nombre, y sobre todo con profesiones de alta calificación.

Luego de que las autoridades de salud se equivocaron y dejaron a la población suelta en el periodo de primeros contagios externos, ahora que comienza la fase de dispersión local del virus la estrategia gubernamental debiera de salirse del cerco de las mañanas en Palacio Nacional y construir un equipo plural de especialistas que tomen el control de las acciones bajo la coordinación ejecutiva del presidente de la república.

Si en Palacio Nacional existe una estrategia --criticada, pero existente-- para superar la pandemia del COVID-19, el gran desafío será el regreso a la normalidad. A la crisis del H1N1 le ayudó la crisis financiera provocada por la quiebra de la financiera Lehman Brothers de 2008 para distraer a la sociedad.

Una lucha sorda se da entre dos poderes: el del Estado de López Obrador y el del empresario Carlos Slim Helú. En el centro se localiza la concesión de Telmex que Carlos Salinas le dio en 1990 a Slim.

Si los medios extranjeros se asombran del comportamiento político público del presidente López Obrador ante la pandemia, quizá debieran aplicar el modelo Alan Riding, corresponsal del The New York Times en México en los setenta: pensar como mexicanos.

A regañadientes y por presión de medios que criticaron su ausencia, el Consejo de Salubridad General (CSG) apareció el jueves 19 de marzo cuando la cifra de infectados iniciaba su ritmo de crecimiento con 164. Y hasta ahora su primer y único pronunciamiento fue en el sentido de calificar al coronavirus como una enfermedad grave, cuando en todo el mundo había pánico y los muertos sumaban miles.

La estrategia presidencial quedó atrapada en el año económico perdido de 2019; ahora se trata de escoger entre mantener la actividad económica para atenuar un poco la recesión a costa de exponer a los ciudadanos al contagio por seguir su actividad en las calles o darle prioridad a la enfermedad y encerrar a las personas en sus casas a costa de profundizar la recesión inevitable.

A veintiséis años de Lomas Taurinas, cada vez siguen saliendo pequeños trozos de la historia secreta de la sucesión presidencial de 1993 y del asesinato del candidato priista Luis Donaldo Colosio en 1994. Ahora hay datos del clan de Carlos Slim Helú.

La crisis política y social provocada por la pandemia del coronavirus ha revelado una severa crisis en el escudo de la seguridad nacional de México entendida como la función del Estado para garantizar la estabilidad de la república necesaria para el desarrollo y la paz interna.

A dos meses de los cuatro primeros fallecidos en China por un “extraño coronavirus”, a cuarenta y cinco días de la declaratoria de “alerta mundial” de la Organización Mexicana de la Salud, a veintidós días del primer contaminado y a ocho días de la declaratoria oficial de pandemia, el gobierno mexicano sigue asumiendo el Covid-19 como hecho aislado y no como una infección contagiosa.

El pasado lunes16 en la mañana la crisis del coronavirus pasó de emergencia médica a un asunto de seguridad nacional entendida como la defensa de los intereses nacionales ante invasiones de virus extranjeros. Pero también porque el responsable médico de la crisis, el doctor Hugo López-Gatell, se redujo a mero vocero moral del presidente de la republica y no defensor de la salud pública.

Los que preguntan las razones gubernamentales para no declarar estado de emergencia por el coronavirus encontrarían la respuesta en la ley neoliberal de rendimientos negativos: darle prioridad a la precaria estabilidad económica, por el costo productivo que implicaría cerrar actividades económicas por razones médicas.

El escalamiento del conflicto del líder minero canadiense-mexicano Napoleón Gómez Urrutia con el dictamen de outsourcing lo está llevando a traicionar al partido que lo salvó de la cárcel, le escondió el delito de 55 millones de dólares desaparecidos y le dio la impunidad-fuero de una senaduría.

La economía mexicana se encuentra sumida en una paradoja: la estabilidad macroeconómica neoliberal actual garantiza el blindaje ante choques externos como la caída de precios petroleros o el efecto del coronavirus o la desaceleración mundial, pero a costa de mantener deprimido el PIB en 0% en 2019 y 2020.

  • LO MÁS LEÍDO

  • Regionales: Minuto a Minuto

  •