Jueves, 20 de Septiembre del 2018
Martes, 10 Julio 2018 02:36

Marcelo Ebrard: el interlocutor que evitó la colisión

Marcelo Ebrard: el interlocutor que evitó la colisión Escrito Por :   Javier Arellano Ramírez

La versión causó un evidente sobresalto. La tarde del sábado 7 de julio, en el búnker morenovallista recibieron informes de la concentración que Morena preparaba para el día siguiente. Los organizadores son los que ya conocemos: Nancy de la Sierra, José Juan Espinosa, Alejandro Armenta, Fernando Manzanilla. El tenor en el que se estaba convocando era el mismo en que se realizó el asalto al Hotel MM. Una concentración dispuesta a todo, absolutamente a todo.


 

Los hechos en el Hotel MM demostraron que existen grupos previamente preparados y dirigidos para llegar al enfrentamiento. Es lo que comúnmente se conoce como grupos de choque. Los vimos en decenas de videos que circularon en las redes sociales. Cuando los organizadores del asalto al MM se dieron cuenta de lo que habían provocado, de inmediato se retiraron del lugar y hoy tratan de omitir lo sucedido.

 

Pese a aquel episodio, el sábado 7 de julio los ánimos eran los mismos. Estaban dispuestos a lanzar a sus tropas a lo que fuera necesario.

 

Fue entonces cuando en el cuarto de guerra del morenovallismo se tuvo la prudencia y sensatez para buscar un interlocutor que pudiera ser el canal, el enlace con la cúpula de Morena, y así evitar otra jornada violenta. La llamada telefónica se hizo directamente a Marcelo Ebrard Casaubón.

 

Ya entrada la noche, Tatiana Clouthier publicó un tuit en el que anunciaba que la marcha programada para el domingo se suspendía. Ello fue la culminación de una serie de mensajes que buscaron evitar otra jornada de violencia política. Ante el tuit de Clouthier, los dirigentes de Morena Puebla tuvieron que replegarse.    

 

Hoy el gran puente que existe entre el morenovallismo y el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, se llama Marcelo Ebrard. Un canal que busca única y exclusivamente evitar que se siga empañando el proceso poselectoral más agitado del país.

 

Ebrard no intervendrá, ni se involucrará más allá de la sana intención de evitar otra confrontación vergonzosa, como la del MM. La tarde del día 7 fue Marcelo el interlocutor que evitó una colisión que hubiera sido otro escándalo nacional.

 

Mientras tanto, la judicialización seguirá por semanas o incluso meses.

 

Lo que suceda en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) será con base en elementos y argumentos estrictamente jurídicos, mismos que hasta el momento se desconocen, toda vez que no se han presentado de manera pública.  Miguel Barbosa, como litigante, seguramente tiene reservadas sus mejores armas para llegar al tribunal.

 

Ahí se determinará, con base en pruebas, si en realidad existió fraude electoral o sólo fueron incidentes que no modifican el resultado de la jornada.

 

Lo que es inapelable y puede explicar el resultado de la contienda es que efectivamente sí existió un fenómeno de voto cruzado.

 

Esto es un hecho real, verdadero y completamente comprobable. Hace poco más de un mes, concretamente el martes 5 de junio, publicamos una entrega intitulada ‘Barbosa entre el efecto Coyoacán y el efecto Chilac’.

 

Ahí subrayamos que el efecto de las publicaciones en los diarios El Universal y El Financiero tenían un impacto imperceptible en las comunidades de las sierras Norte, Nororiental y Negra, así como en la Mixteca.

 

Y enfatizamos que en esas comunidades rurales, donde los medios formales y las redes sociales tienen un efecto mínimo, las verdaderas crisis se estaban dando por la imposición de candidatos ajenos a la militancia de Morena.

 

Citamos en concreto el caso de San Gabriel Chilac, que tiene una tradición de identificación con partidos de izquierda desde la década de los 80. A esa comunidad no llega el diario El Universal y sólo un dos o tres por ciento de su población tiene smartphones, pero ahí se dio uno de los choques más fuertes entre la militancia de Morena y el candidato a gobernador.

 

 

Aquí dejamos la liga a aquella columna del 5 de junio:

 

http://www.diariocambio.com.mx/2018/opinion/cupula/item/14892-barbosa-entre-el-efecto-coyoacan-y-el-efecto-chilac

 

El resultado electoral nos dio la razón. Marisela Martínez Rodríguez, candidata del PRI en San Gabriel Chilac, le ganó por 10 puntos al candidato de Morena, Esteban Rosete Fernández.  Y el aspirante a gobernador tampoco obtuvo mayoría en aquel municipio.

 

Miguel Barbosa emana de una familia con una incisiva y aguerrida tradición política que data de hace 110 años. Su apellido está estrechamente relacionado con la región de Ajalpan.

 

Pese a ello, el pasado primero de julio Morena perdió en Ajalpan.

 

Desde el 5 de junio lo publicamos, el fenómeno del voto cruzado es un hecho real. Textualmente apuntamos “la consigna de ‘AMLO sí, Barbosa no’ está causando estragos en la campaña del morenista”.

 

Esto se debió a la ruptura, al enfrentamiento entre Barbosa y la militancia morenista. Y en ningún momento de la campaña se tuvo el tacto de implementar una operación cicatriz.

 

Podemos afirmar que de no haberse dado esa fractura interna, Barbosa hubiera ganado de manera rotunda y arrolladora la elección a gobernador.

 

Pero en política, como en la vida, el hubiera no existe.

 

Como siempre quedo a sus órdenes en Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo., sin mx.

 

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