Lunes, 22 de Julio del 2019
Viernes, 25 Mayo 2018 03:06

Última palabra

Última palabra Escrito Por :   Arquimides Rios

La liga de futbol infantil, donde juegan los mejores equipos del centro del país de la generación 2006, está dominada por cuatro equipos: Pachuca, América, Pumas y Toluca, siempre superiores...


 

En la antepenúltima fecha, este 19 de mayo, el representativo de Puebla enfrentó al feroz conjunto de Pumas cantera, una verdadera institución en la formación de fuerzas básicas, el representativo poblano de niños principalmente entrenan en Soccer  Academic (de Cesáreo Victorino), y Cañas Soccer (del campeón con el Puebla, Arturo Cañas).

 

El partido inició pasadas las 13:00 horas.

 

La pelota empezó a rodar, Pumas tenía la consigna de ganar para aspirar a calificar a la final, a la cual sólo llegan los dos primeros de la Liga, nosotros los papás del Puebla dábamos por sentado una derrota más por el simple hecho de que siempre es así contra Pumas; lo que nos importaba era que el marcador no fuera muy abultado. Pumas de inmediato empezó a atacar, tenían prisa, lo que obligó al Puebla a replegarse para defenderse con todo lo que se tenía, ello originó varios tiros libres que fueron repelidos con dificultad. Así, los primeros 20 minutos sin recibir gol fueron los que permitieron al Puebla reorganizarse y ganar confianza, en el último tercio del primer tiempo la cancha se empezaba a expandir y el Puebla tocaba la puerta.

 

En el segundo tiempo el partido se tornó vertiginoso, con llegadas abundantes en ambos arcos, sin embargo, los dos porteros no dejaban pasar nada. ‘Morocho’ (Santiago Velázquez ), el defensa central, dio un golpe en la mesa, gritaba, acomodaba, increpaba al zurdo (Jorge Juárez ), éste que en todo el partido no permitió pasar ninguna pelota de su lado, a veces con barridas al filo de la falta; la defensa se volvió un verdadero fuerte, a Pumas se le cerró el acceso, la defensa en ese momento ya era impasable, Pumas empieza a desesperar, a meter más la pierna, lo cual fue contestado con la misma intensidad, la defensa no se dejó amedrentar.

 

Con la consolidación de la defensa el Puebla empezó a atacar, ya el partido se jugaba en territorio Puma, el acoso era brutal, defensa y portero se debatían, pero el Puebla estaba encima, el partido terminó con un Pumas atrincherado en su área absolutamente frustrado, desconcertado, no lo podía creer.

 

Llegó el momento de los penales, Pumas inició la serie metiendo el primero,

 

‘El Morocho’, con toda autoridad, anotó el primero de Puebla.

 

El portero ‘Gio’ (Giovanny) con un gran vuelo ataja el segundo de Pumas.

 

Y entonces los papás de Pumas quedan fuera de sí y a los niños igual los invade la rabia, la frustración.

 

Puebla mete su segundo tiro.

 

Pumas tira un trallazo y vence a ‘Gio’.

 

Puebla está en manos del zurdo, justo el que no dejó pasar un balón de su lado izquierdo en todo el partido y con una espectacular atajada de Pumas se fallaba el tiro, con una mirada triste voltea a ver a sus compañeros que recorren para abrazarlo mientras el equipo de Pumas y los papás explotaban de alegría.

 

Pumas tira su cuarto tiro y se va al costado de la portería.

 

Puebla, con determinación, mete el cuarto, la ventaja es de más uno.

 

Pumas tira y mete su quinto tiro, ahora todo queda en manos del último tirador de Puebla, Augusto Ríos, ¿por qué el ‘Profe’ Jesús lo escogió?, no lo sé, posiblemente porque a Santos le metió 5 en un partido.

 

Los papás de Pumas desde la tribuna y los niños a escasos 2 metros del tirador están desquiciados, gritan cosas inenarrables; Augusto toma el esférico, la pone frente a sus ojos, en ese momento sólo ve la pelota, camina al manchón penal, el portero de Pumas lo espera en el manchón penal para gritarle, Augusto coloca el balón con demasiada calma, sólo sigue viendo el esférico, el ruido en ese momento es  infernal, la árbitro arremete contra Augusto para que apure su tiro, por fin coloca el balón, y marcha atrás sin perderlo de vista, totalmente absorto; se detiene y entonces voltea a ver al portero y la meta, dispara un tiro potente, colocado en el ángulo izquierdo… ¡anota!, un tiro imparable.

 

Entonces comprendí todo, la derrota que nosotros los papás dábamos por sentada para ellos jamás fue opción. El equipo desde el minuto 1 del partido entró a ganarle a Pumas con inteligencia, con determinación, ellos creían en sí mismos, hicieron de la adversidad su reto, es una liga infantil, un partido ganado en penaltis, una mínima victoria futbolera, casi todos en unos días no la vamos a recordar, pero estos niños jamás la olvidarán, el mejor partido que dieron en la temporada, su mejor victoria, pero sobre todo, aprendieron que sin importar el contexto de la situación o lo difícil que implique solucionar algo, ellos siempre tendrán la última palabra.

 

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