Sábado, 20 de Julio del 2019
Viernes, 24 Agosto 2018 01:45

La milicia en tiempos de AMLO

La milicia en tiempos de AMLO Escrito Por :   Yaxa Michel

Andrés Manel López Obrador ha sido muy crítico de la labor del Ejército. Tras dos sexenios en donde la Secretaría de la Defensa y la Marina han tenido un papel estelar en las labores de seguridad, se avecinan cambios e incertidumbre.


 

Primero está el anuncio de AMLO sobre reinsertar al Estado Mayor Presidencial a la Sedena. Están sus advertencias y declaraciones sobre su intención de regresar a los militares al cuartel en la lucha contra el crimen organizado. No olvidemos el polémico tema de la amnistía. Y también está la opción de remover la base militar aérea de Santa Lucía para convertirla en aeropuerto.

 

Por otra parte, está la lista de agravios del Ejército que la izquierda y sus movimientos han señalado a lo largo de su existencia: la represión estudiantil, el levantamiento armado en Chiapas, y el más reciente caso de Tlatlaya. Históricamente el Ejército ha sido señalado como represor del pueblo por muchos de los simpatizantes de AMLO y por él mismo.

 

Todo eso venía a partir de una lógica donde López Obrador actuaba como líder social. La cosa es que ya va a ser presidente y tiene que aprender que su liderazgo como ejecutivo debe venir a partir de una búsqueda de justicia social, sin menoscabar la labor del Ejército.

 

Entonces, ¿cómo construir una relación de lealtad y respeto ante tantos agravios? ¿Cómo elegir al sucesor del general Cienfuegos? ¿Qué busca López Obrador en su DN-1?

 

Se ha dicho que el futuro presidente busca devolverle al Ejército su carácter nacionalista y que pretende crear mecanismos de control y rendición de cuentas administrados por civiles. También ha dicho que no quiere usar la Ley de Seguridad Interior porque pretende que los militares abandonen sus tareas de persecución del crimen organizado. En general, se percibe que las tareas de la milicia sean de mucho más bajo perfil. Pero ¿cómo hacerle en un contexto de violencia y criminalidad exacerbada en donde no hay quiénes sustituyan la labor neutral y la experiencia del Ejército?

 

Ante este panorama, en una entrevista, el general en retiro Carrillo Olea menciona que las características primordiales que debe tener el próximo secretario de la Defensa son autocrítica y una actitud progresista. Yo coincido y agregaría sensibilidad y creatividad a la lista de cualidades.

 

Los nombres que hasta ahora se han manejado son en primer lugar el Felipe Gurrola Ramírez, empatados en segundo lugar (según la fuente) los generales Uribe Toledo Sibaja y Emilio Zárate Landero y finalmente el general Alejandro Saavedra Hernández.

 

Las pláticas para definir al sucesor de Cienfuegos han sido lideradas por el general en retiro Audomaro Martínez Zapata, quien tiene alrededor de 30 años de relación con López Obrador. El tema ríspido es que no queda claro si el próximo secretario de la Defensa saldrá de las recomendaciones del actual secretario o no.

 

Habrá que estar muy atentos a la evolución de esta tensa relación. Esperemos que reine la institucionalidad y el respeto de ambas partes, porque la violencia en el país no está para ofender a quien sí nos puede defender. 

 

comments powered by Disqus