Lunes, 15 de Julio del 2019
Miércoles, 27 Junio 2018 02:06

La última cena de Barbosa

La última cena de Barbosa Escrito Por :   David Peral Rodríguez

Barbosa es el perfecto ejemplo de la famosa canción de José José: lo que un día fue ya no será.


 

La pantalla de su AppleWatch parpadeó. Enfadado por la interrupción, giró su muñeca y observó una notificación siniestra, la estrategia combativa que recitaba el admirador del Che Guevara, se transformó en ruido, el sudor poco a poco inundaba su frente, no existía pañuelo que lo secara. Tragó saliva y exigió un vaso de leche, sus fieles seguidores, apurados, corrían en su búsqueda. Cuando se lo trajeron Barbosa observó el líquido blanquecino, recordó sus días en el Senado, las cenas lujosas en Polanco, las visitas a Los Pinos para hablar con aquel que se va -curioso destino-, él también se iba, pero ¿a dónde? Con un ademán discreto silenció la perorata de Biestro, se levantó pesadamente, disparó una mirada melancólica a los líderes morenistas, tomó el vaso de leche, suspiró y lanzó un resignado: vamos a continuar. Así transcurrió la última cena de Luis Miguel Barbosa Huerta.

 

Los presagios resultan irremediables para el candidato a gobernador de la coalición Juntos Haremos Historia, sus cierres de campaña en las regiones resultaron ser un fracaso, basta echar un vistazo al evento de Tecamachalco: Barbosa junto a Marisol Cruz, lograron reunir el paupérrimo número de 300 asistentes, dejando en claro que, sin Andrés Manuel López Obrador, Barbosa es la nada misma.

 

Lo mismo ocurre en las encuestas, tan sólo Reforma lo coloca con un 38 por ciento en la preferencia electoral; sin embargo, Martha Erika Alonso lo supera con un 41 por ciento de intención de voto, ni qué decir con respecto a sus desafortunadas apariciones en medios de comunicación, pues Barbosa ha demostrado que es un personaje intolerante, Juan Carlos Valerio fue una de sus tantas víctimas, en pleno programa noticioso el morenista regañó e increpó a un Valerio realmente desconcertado ante los ojos furiosos del ex senador.

 

Barbosa es el perfecto ejemplo de la famosa canción de José José: lo que un día fue ya no será. Ni los fichajes marinistas, ni los acuerdos en lo obscuro con Armenta, ni mucho menos la declinación vergonzosa de Natale en el debate le sirvió, Barbosa perderá la gubernatura y tan sólo podrá sonreír ante el triunfo de algunos de sus compañeros que lo han defenestrado.

 

Entre líneas:

 

Faltan cuatro días para que llegue el gran día, ese primero de julio que muchos han anhelado y otros tantos han deseado para finalizar el suplicio de los opinólogos, es tan corto el tiempo que resta para elegir a nuestros representantes. La moneda quedó en el aire, las aclaraciones patrimoniales y algunos aspirantes a diputados acerca de sus pasados obscuros inmiscuidos en escándalos mundanos fueron ignorados, ojalá que los que sean elegidos se atrevan a esclarecer toda esa mancha gris que los azota, verdad ‘Capi’. Ojalá.

 

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