Sábado, 19 de Octubre del 2019
Lunes, 28 Mayo 2018 02:47

La interpretación política de la segunda encuesta de GCE

La interpretación política de la segunda encuesta de GCE Escrito Por :   Arturo Rueda

Por el contrario, Martha Erika ha tenido un primer mes de campaña feliz. Su tono, sus spots y sus propuestas la hicieron levantar sus positivos, lo que la hizo subir en las encuestas. La distancia de 8 puntos parece suficiente para aguantar el segundo tramo, pero no parece que la máquina de asedio vaya a detenerse. Hasta ahora, la asociación con su esposo Moreno Valle no ha sido determinante para hundirla


 

Un mes de escándalos financieros, inmobiliarios y hasta la posible comisión del delito de usurpación profesional, le costaron a Luis Miguel Barbosa bajar dos puntos en su intención de voto bruta de acuerdo con la encuesta estatal de Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) en su segundo sondeo para el Termómetro Electoral 2018 de CAMBIO.

 

Dos puntitos parecen poco para el nivel de escandalera. Pero la maquinaria del asedio funciona, porque Martha Erika Alonso ya se escapó a 8 puntos y rompió el empate estadístico entre ambos. Para el morenovallismo eso parecería suficiente, pues tomando en cuenta el margen de error de 3 por ciento señalado por la propia encuestadora, en el peor escenario Alonso Hidalgo se encuentra arriba por 2 puntos, y en el mejor, por 14 puntos de diferencia.

 

Con estos datos se entiende que el senador con licencia haya perdido la cabeza en la cuarta semana de campaña, cuando llamó estúpidos a los consejeros del IEE y decidió tomar represalias contra los medios a los que acusa de dirigir la campaña ‘negra’ en su contra, pasando por alto que fue El Universal el que dio a conocer el monto de sus inmuebles, y El Financiero, que publicó el documento que lo incrimina al hacerse pasar por licenciado sin haber obtenido el título.

 

En su defensa ya ni siquiera tiene el escudo de afirmar que Enrique Doger hace el trabajo sucio al morenovallismo, pues el candidato tricolor pautó un spot misógino contra Alonso Hidalgo que ya fue bajado por el INE por su notoria violencia de género. ¿Entonces cual es el colaboracionismo del ex rector de la BUAP?

 

El paraguas de López Obrador no es suficiente para que gane el candidato a gobernador de Morena. El tabasqueño ya también tiene las cifras de que el senador con licencia se desplomó, y como forma de presión se aventó la puntada de pedir observadores internacionales ante el “fraude” que se avecina.

 

Tal como lo advertimos la semana anterior, el morenovallismo recibió con satisfacción las encuestas que a la mitad de la campaña le regresaron el alma al cuerpo a Alonso Hidalgo, quien a mediados de marzo llegó a estar 6 puntos abajo del candidato de Morena, lo que provocó reajustes al interior de su equipo.

 

Tomando en cuenta que a mediados de marzo el senador con licencia llegó a tener 6 puntos de ventaja, colocarse ahora 8 abajo es un auténtico fracaso para su campaña. Y como en una profecía autocumplida, a medida que la gente lo conoce más, peor opinión tiene de él. Es una especie de Meade a la poblana. De mediados de marzo para acá, en realidad perdió 14 puntos: los 6 que antes tenía de ventaja y los 8 por los que pierde ahora.

 

 

Barbosa no es el único que pierde. El protagonismo mediático de Doger en el primer mes de campaña no se tradujo en crecimiento de la intención de voto, sino lo contrario: el priista cayó y comienza a alejarse de su escenario soñado, una pelea de tres. Hasta puede decirse que pasó lo peor: Barbosa cayó, pero Doger cayó más.

 

El priista ahora se encuentra al doble de distancia de Barbosa, y el triple que Martha Erika. ¿Se equivocó de estrategia? No parece, sino que el doble fardo que carga ya también lo hunde. Meade no sólo se encuentra estancado, sino que se desploma; Lastiri de plano se olvidó de la senaduría, y Memo Deloya no le suma ni un voto en la capital.

 

¿Quién diablos puede ayudar a Doger?

 

Por el contrario, Martha Erika ha tenido un primer mes de campaña feliz. Su tono, sus spots y sus propuestas la hicieron levantar sus positivos, lo que la hizo subir en las encuestas. La distancia de 8 puntos parece suficiente para aguantar el segundo tramo, pero no parece que la maquina de asedio vaya a detenerse. Hasta ahora, la asociación con su esposo Moreno Valle no ha sido determinante para hundirla.

 

Se viene lo peor, como es lógico. Barbosa ya sabe que el voto diferenciado se ensanchó, así que entrará en fase de desesperación. El paraguas de López Obrador parece que ya encontró su tope, pero si el guion de los poderes fácticos se cumple, Anaya tendrá un último acelerador. Con esos puntos que crezca, Martha Erika puede convertirse en gobernadora y convivir con el presidente López Obrador.

 

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