Jueves, 17 de Octubre del 2019
Miércoles, 06 Junio 2018 02:42

Rafa Núñez: ¿era tonto, se hacía tonto o sólo lo parecía?

Rafa Núñez: ¿era tonto, se hacía tonto o sólo lo parecía? Escrito Por :   Arturo Rueda

El manotazo que le dieron desde la SGG fue muy claro: en Fiscalía hay todos los elementos para meterlo a la cárcel no sólo por sus vínculos con el crimen organizado del CJNG, sino por el tema de los más de 100 policías ‘cachirules’ a los que extendió nombramiento, les dio uniformes, vehículos, los puso a circular por las calles y pagaba su sueldo, pero nunca los hizo pasar los controles de confianza ni tenían Clave de Registro Policial

Rafael Núñez amaneció muy gallo, pero conforme fue trascurriendo el día se le agotó el efecto de los dos kilos de huevo que compró en un Oxxo. El orden del día de Cabildo extraordinario de San Martín Texmelucan incluía como punto central votar el aval para presentar una controversia constitucional en la Suprema Corte de Justicia contra el decreto mediante el que el gobierno estatal, a través de la SSP, asumió el control de la seguridad pública de ese conflictivo municipio.

Pero pasaron los minutos, el quórum no se reunía, y ya después del mediodía, el orden del día fue modificado. Desapareció el aval para controversia constitucional, y en su lugar apareció la solicitud de licencia por 90 días pese a que el empresario Rafael Núñez declaró hace una semana que iba a terminar su periodo, que no se iba a dar a la fuga, y que continuaría al frente de ese gobierno municipal.

¿Qué pasó en esas cuatro o cinco horas?

¿Qué desinfló la valentía de Núñez?

No es fácil imaginarlo: la amenaza directa de que, a punto de culminarse las investigaciones, el Cereso de San Miguel es el destino más próximo del alcalde, y que cualquier movimiento en contra del gobierno estatal lo único que iba a lograr era agravar su situación. La única opción era separarse del cargo, evitar una maniobra suicida y esperar a que la Fiscalía determine.

Con todo el dolor de su corazón, el ego herido, y sin la posibilidad de armar una rebelión jurídica, el empresario zapatero que llegó al poder con aplausos se despidió de la alcaldía con el pretexto de ausentarse 90 días, lo que en teoría le permitiría regresar a un mes de terminar el mandato. Pero todos sabemos que eso no va a ocurrir. Ese tren ya partió.

El manotazo que le dieron desde la SGG fue muy claro: en Fiscalía hay todos los elementos para meterlo a la cárcel no sólo por sus vínculos con el crimen organizado del CJNG, sino por el tema de los más de 100 policías ‘cachirules’ a los que extendió nombramiento, les dio uniformes, vehículos, los puso a circular por las calles y pagaba su sueldo, pero nunca los hizo pasar los controles de confianza ni tenían Clave de Registro Policial.

Como siempre, la política interviene. Núñez llegó al poder en una de esas extrañas marometas del morenovallismo en 2013. Fue postulado por el PT en candidatura común con el resto de los partidos satélites del régimen, y dado su prestigio como empresario, arrasó al PRI que postuló a Salomón Escorza —hoy en el redil morenovallista—.

Cinco años después, Rafa Núñez ya no le era funcional a nadie. Ni a la sociedad texmeluquense por la grave crisis de inseguridad, ni al morenovallismo, pues sus lazos con el PT lo hacían apoyar a la coalición de Morena, aunque siempre lo negó.

Al final, el desgobierno de Núñez se tradujo en la caída de las preferencias electorales de Martha Erika Alonso y de todo el morenovallismo, pues la inseguridad rampante, más el fenómeno de huachicol, se convirtieron en una razón de voto a favor de los candidatos de Morena en la zona. Se espera que la caída del alcalde ayude a reflotar, pero la verdad es que no hay garantías que la situación mejore.

¿Por qué? Porque trascendió que el director de Obras Públicas del Ayuntamiento se encargará del puesto los siguientes 90 días y es probable que cierre la administración, pero carece de la experiencia para sacar adelante al municipio. Lo que sí podrán es inhibir algún de tipo de operación a favor de Morena-PT, pero en realidad si no mejora la situación de la seguridad, tampoco habrá un crecimiento real de los apoyos a los candidatos del morenovallismo.

Rafa Núñez aún no culmina su parte, pues pasará a la historia de San Martín Texmelucan como un alcalde desastroso e ineficaz, pero que siempre parecía actuar de buena fe. En el futuro sabremos si era tonto o sólo se hacía, pues parece demasiado evidente su sociedad con el crimen organizado, pero la Fiscalía —si Carrancá no tiene programado otro viaje pronto— deberá terminar sus investigaciones y probarlo.

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