Jueves, 21 de Noviembre del 2019
Viernes, 19 Enero 2018 02:34

El Tridente MGL: Martha-Gali-Lalo

El Tridente MGL: Martha-Gali-Lalo Escrito Por :   Arturo Rueda

En Morena no habrá Tridente, sólo tienen un delantero centro: Armenta. Barbosa no está para correr –literalmente– y únicamente pasará balones. En la capital pongan a quien pongan, no sumará nada ni en cuestión mediática ni en estructura


Decía el mítico Johan Cruyff en sus tiempos de entrenador del Barcelona que el dinero del equipo tenía que estar en la banca, no el banco. Fichar siempre los mejores jugadores y lógicamente ponerlos a sudar la camiseta.

 

Los grandes equipos se recuerdan por los grandes jugadores, quienes al final son los que ganan los partidos. O los pierden. El técnico puede proponer la mejor táctica, pero los partidos siempre se ganan en el campo.

 

La moda en el futbol son los Tridentes. El Real Madrid compuso la BBC: Benzema-Bale-Cristiano. Buenos delanteros fichados a punta de cartera.

 

El Barcelona ha tenido Tridentes distinguidos en los últimos años, pero nada como la MSN: Messi-Suárez-Neymar. Ganaron una Champions, pero duraron poco juntos porque el dinero del PSG los separó.

 

Sirvan estas reflexiones futboleras para entender el Tridente de lujo que el morenovallismo armó para enfrentar las elecciones 2018.

 

Es el Tridente MGL: Martha-Gali-Lalo.

 

El grupo en el poder va a saltar a la cancha con sus mejores jugadores. Irán a la guerra total los mejor posicionados en cada puesto del campo.

 

Si ellos no pueden ganar, nadie más podrá hacerlo.

 

Martha Erika Alonso es la mejor posicionada en el PAN en la carrera por la gubernatura. Nadie pudo ni quiso construir un proyecto alterno.

 

Antonio Gali López, en la primera fórmula al Senado, es lo mismo que llevar al papá al campo. Jugará solo con la camiseta.

 

El hijo pródigo, refuerzo de última hora, Eduardo Rivera Pérez supo mantener su posicionamiento en la capital pese a una brutal campaña de desprestigio, una persecución judicial y el exilio político.

 

Luis Banck se quedó en la raya: lo hizo bien como presidente municipal, pero no le alcanzó. Los demás fueron burlados.

 

Con ese Tridente de lujo, en cualquier otro momento, el morenovallismo retendría Casa Puebla y el Congreso social sin ningún problema.

 

Pero jugarán en un ambiente social adverso a todo lo que huela al sistema, a lo que deben sumar su propio desgaste después de siete años en el poder.

 

La marca está herida, lastimada y la única posibilidad de ganar era poner lo mejor sobre el campo.

 

En eso le llevan ventaja a sus rivales que no acaban de organizar su equipo.

 

En Morena no habrá Tridente, sólo tienen un delantero centro: Armenta. Barbosa no está para correr –literalmente– y únicamente pasará balones. En la capital pongan a quien pongan, no sumará nada ni en cuestión mediática ni en estructura.

 

El equipo de Morena, con poco talento sobre el campo, tiene la ventaja de la fuerza social de López Obrador que puede convertirse en tsunami electoral.

 

El equipo tricolor luce desfondado: no hay jugadores ni fichajes, sólo deserciones. El PANAL ya confirmó que no va con ellos y el Verde quiere la senaduría de primera fórmula para no lanzar a Juan Carlos Natale como candidato a gobernador.

 

El cierre de registros se acerca y desde Los Pinos no han dado instrucción para destapar a nadie. La parálisis es absoluta.

 

Todos esperan a Enrique Doger, reconvertido en medio centro jabato: no quiere dar por perdido ningún balón, ni el partido. Pero va a repartir balones en un páramo. Estefan no suma, resta. Y en la alcaldía, luego que Giorgana se rajó, sólo queda Memo Deloya para hacer el kamikaze.

 

El Tridente DED luce muy disminuido. Equipo de un solo hombre.

 

Martha-Gali-Lalo son los mejores. Si ellos no pueden, nadie podrá.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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