Viernes, 07 de Agosto del 2020
Martes, 04 Septiembre 2018 02:45

Adiós Carrancá: nadie te va a extrañar

Adiós Carrancá: nadie te va a extrañar Escrito Por :   Arturo Rueda

Si no es alguno de los fiscales como Rosales Solís o Huerta Yedra, en primera fila se coloca un perfil netamente poblano, con antecedentes polémicos, pero eficacia probada: Ardelio Vargas Fosado. Se desempeñó como el primer titular de Seguridad Pública del morenovallismo, pero antes fue comisario de la Policía Federal en tiempos de Felipe Calderón, donde coordinó el famoso operativo de Atenco, caracterizado por la múltiple violación de Derechos Humanos


 

La era de Víctor Carrancá llegó a su fin. Tiró la toalla tras el desgaste de más de siete años al frente de la Fiscalía, a la que llegó primero como procurador. Su encargo duraba hasta 2023, cinco años más, pero ya no se siente con ánimos de continuar y su capital ante la opinión pública hace tiempo se agotó en la crisis delincuencial y de impunidad que vive el estado.

 

El fiscal, agotado en todos los sentidos, tampoco quiere enfrentarse a la inminente mayoría de Morena que asumirá el control del Congreso y podrá llamarlo a comparecer cuantas veces quiera. Se siente satisfecho no con los resultados que dio, sino de haber burlado tantas veces el despido que exigían los poblanos, especialmente en la crisis de Chalchihuapan con la ‘bananera’ teoría del cohetón como causa de la muerte del menor José Luis Tehuatle, además de la ola de feminicidios sin reportar ni resolver.

 

Pero el desánimo de Carrancá por continuar como fiscal es un enorme problema político para el morenovallismo, pues la recta final de Tony Gali y el primer tramo de Martha Erika Alonso como gobernadora requieren el control de la institución encargada de la procuración de justicia. No pueden darse el lujo de no contar con ese mecanismo del poder si ya han perdido la mayoría en el Congreso y los municipios más importantes. Necesitan un sustituto con ganas para el encargo que dura hasta 2023.

 

Así que de la urgencia salió la jugada política más arriesgada: reformar el artículo 16 de la Ley Orgánica de la Fiscalía para que Carrancá pueda solicitar licencia por más de 30 días y deje como encargado de despacho a uno de sus fiscales, que perfectamente podrían ser el de FISDAI, Fernando Rosales Solís, o el Metropolitano, Gustavo Huerta Yedra.

 

 

Ambos fiscales han tenido un desempeño excelente. Pero ambos tienen un problema: carecen de perfil político y el morenovallismo necesita a alguien que entienda de ese tipo de lógicas, de disciplina, además de la procuración de justicia.

 

Si no es alguno de los fiscales como Rosales Solís o Huerta Yedra, en primera fila se coloca un perfil netamente poblano, con antecedentes polémicos, pero eficacia probada: Ardelio Vargas Fosado. Se desempeñó como el primer titular de Seguridad Pública del morenovallismo, pero antes fue comisario de la Policía Federal en tiempos de Felipe Calderón, donde coordinó el famoso operativo de Atenco, caracterizado por la múltiple violación de Derechos Humanos.

 

Militante priista, Peña Nieto lo nombró comisionado del Instituto Nacional de Migración de donde salió a principio de este 2018 para integrarse a la RENATA (Reserva Nacional de Talentos), pues el nuevo titular de Gobernación, Navarrete Prida, prefirió a un mexiquense de toda su confianza.

 

En meses recientes, Ardelio no se sentó en la banca y prefirió operar políticamente en la Sierra Norte para que su hija Guadalupe se convirtiera en edil de Xicotepec, donde ganó sin problema con el aval del morenovallismo, con quien mantiene todavía vínculos fuertes.

 

El único problema es que, previo a su ascenso como encargado de despacho, Ardelio tendría que ser designado fiscal por Carrancá para que, después de aprobada la reforma legal, pueda quedarse en su lugar.

 

Queda claro que la sustitución de Carrancá por Ardelio tendría el visto bueno de Los Pinos, pero no se sabe si esta decisión ha sido consultada con el próximo gobierno federal de López Obrador, específicamente con Olga Sánchez, o de plano se lo aventarán a la mexicana.

 

Por supuesto, el desgaste de Carrancá es máximo y su final se veía venir desde que Martha Erika Alonso lo advirtió de mejorar la procuración de justicia o irse tras el asesinato de ‘Juany’ Maldonado en pleno proceso electoral.

 

El fiscal se fue de vacaciones a un misterioso lugar por revelar, aunque cubrió su ausencia con un viaje de trabajo a Chile, aunque un reportaje reciente del diario Intolerancia demostró que mintió en las fechas, pues cuando la candidata del PVEM fue asesinada, Carrancá ya no se encontraba en ese país, pero tampoco en Puebla. Quizá ese reportaje, la demostración de la mentira, fue la gota que derramó el vaso.

 

Carrancá se va, pero la tormenta mediática de su sustitución apenas comienza sin que ninguno de los perfiles mencionados tenga garantías para quedarse en su lugar.

 

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