Domingo, 05 de Abril del 2020
Jueves, 06 Septiembre 2018 03:37

Envalentonados los muchachos

Envalentonados los muchachos Escrito Por :   Arturo Rueda

Esa nueva euforia se finca en que tal resolución jurídica del TEPJF fue, en realidad, un fallo político para quitarle a López Obrador de encima un tema súper incómodo. Tan político que pasó por encima de todas las consideraciones jurídicas construidas por los consejeros del INE, al grado de dejar en ridículo a Lorenzo Córdova Vianello y sus muchachos. Tan duro fue el golpe que el consejero presidente ni siquiera quiso ‘trinar’ contra los magistrados o expresar su descontento.


 

De una pequeña imprenta ubicada en la 9 Sur número 30 esquina con 9 Poniente salieron los miles de volantes que Luis Miguel Barbosa, Gabriel Biestro y su estructura repartirán por todo el estado este fin de semana. En ellos se observa a una Martha Erika Alonso que muestra una mueca siniestra, alteración con Photoshop sobre una fotografía original publicada en una revista de turismo. A la fotografía la acompaña en tipografía potente “Delincuente Electoral. No será Gobernadora”.

 

Después de que la causa por el supuesto fraude electoral desfalleciera a mediados de agosto, cuando la ‘Gran Marcha’ a la que acudirían figuras nacionales de Morena fue desairada y sólo asistió Yeidckol Polevnsky en plan atrabiliario, la figura del ex candidato Barbosa se diluyó entre los pleitos internos del partido, las ambiciones personalísimas de personajes como José Juan o Biestro y la falta de argumentos jurídicos para sustentar la impugnación.

 

Pero la exoneración lisa y llana del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en el caso del Fideicomiso del 19-S y la revocación unánime a la multa de 197 millones de pesos, sin darle al INE la oportunidad de perfeccionar la investigación, revivieron a Barbosa y compañía, que andan envalentonados. “La anulación es un hecho”, repiten eufóricos ahí donde se les quiere escuchar.

 

Esa nueva euforia se finca en que tal resolución jurídica del TEPJF fue, en realidad, un fallo político para quitarle a López Obrador de encima un tema súper incómodo. Tan político que pasó por encima de todas las consideraciones jurídicas construidas por los consejeros del INE, al grado de dejar en ridículo a Lorenzo Córdova Vianello y sus muchachos. Tan duro fue el golpe que el consejero presidente ni siquiera quiso ‘trinar’ contra los magistrados o expresar su descontento.

 

Esa señal, interpretan Barbosa y compañía, es la restauración del presidencialismo omnipotente, en el que la voz del Ejecutivo federal es dogma de fe que sólo debe obedecerse y no cuestionarse. Obedecer como los magistrados del TEPJF, a quien la palabra de Dios López Obrador los instruyó a exonerar, y exoneraron, y a los consejeros electorales les ordenó callar, y callaron.

 

Por ello, sin empacho y hasta con una dosis de cinismo, López Obrador festejó la exoneración pura y llana con un video en el que confirma que… Morena sí tiene un vínculo directo con el fideicomiso, pues además de detallar movimientos financieros, llama a sus huestes a seguir depositando recursos para apoyar a los damnificados. ¿Y los magistrados? Se la tragaron completa.

 

Pasará lo mismo con la impugnación de Puebla: López Obrador ordenará a los magistrados anular la elección, y mansamente, ellos inventarán un criterio jurídico disparatado para sustentar un fallo que revocará la voluntad popular de más de un millón de poblanos para acrecentar el poder de Morena.

 

Ese festejo del neopresidencialismo revivió a Barbosa, quien encuentra señales alentadoras. La visita de la ‘tía’ Tatiana a la que no acudió. Los gritos aislados en San Lázaro contra Moreno Valle y la postura del pastor Mario Delgado de pedir justicia en el caso Puebla. La designación de Santiago Nieto como titular de la Unidad de Investigaciones Financieras de SHCP. La intransigencia de Yeidckol y hasta la aventura incierta de Moreno Valle de buscar la dirigencia nacional junto a Héctor Larios. Los hados le sonríen.

 

Tan envalentonado anda Barbosa que, incluso, acomoda ciertos hechos a su versión del derrumbe morenovallista. Por ejemplo, la inminente salida de Víctor Carrancá de la Fiscalía General del Estado (FGE) la explica como regalo matrimonial ante su cercana boda con Dulce Silva, que a la vez serviría como ofrenda de paz con uno de los personajes más cercanos al presidente electo.

 

Ese envalentonamiento lo lleva a desatar una nueva guerra de ‘propaganda negra’ al imprimir y tirar volantes contra Martha Erika Alonso, rompiendo la tregua no oficial que negoció la próxima titular de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, luego del episodio conocido como ‘El Planeta de los Simios’ en el Hotel MM.

 

Por si fuera poco, en una semana arrancará funciones el Congreso local con mayoría de Morena, donde aprovechando la furia de José Juan iniciarán a tambor batiente con dos objetivos estratégicos, la Fiscalía y la Auditoría. Y otro mes después llegarán al poder los nuevos alcaldes.

 

Barbosa anda envalentonado otra vez. Y muchos poblanos dudan si en verdad tendrá razón.

 

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