Martes, 21 de Enero del 2020
Viernes, 07 Septiembre 2018 03:04

De Carrancá sólo tenía el apellido

De Carrancá sólo tenía el apellido Escrito Por :   Arturo Rueda

Seguir escribiendo de Carrancá me revuelve el estómago, así que por aquí me detengo, pues justo en este momento tendría que escribir del doble homicidio de ‘Juany’ Maldonado y Erika Cázares mientras el fiscal vacacionaba en algún lugar del mundo con el pretexto de una misión oficial en Chile, como demostró el diario Intolerancia


 

Víctor Carrancá tuvo que haberse ido de Puebla hace cuatro años, en 2014, cuando inventó la teoría del cohetón para “explicar” la muerte del menor José Luis Tehuatlie. Lo hizo como una maniobra sucia para quitarle responsabilidad a los policías estatales que realizaron el desalojo negligente en Chalchihuapan y exculpar políticamente a su jefe Moreno Valle.

 

Dilapidar su apellido, prestarse al más completo servilismo, no funcionó. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) comprobó que el menor murió a consecuencia del disparo de un cilindro de gas percutido a menos de cinco metros de distancia de la cabeza de Tehuatlie, quien sufrió un traumatismo con fractura craneal que unos días después acabó con su vida.

 

La teoría del cohetón fue una ruindad absoluta, pues Carrancá mandó a traer especialistas de Estados Unidos para reconstruir con cabezas de marrano el supuesto efecto del “cohetón” que habría desafiado las leyes de la física con la “onda expansiva”. Con esas conclusiones, se convirtió en el ‘Chapa Bezanilla’ de por aquí cerquita, el célebre fiscal especial que en los 90 inventó a ‘La Paca’ para resolver el crimen de José Francisco Ruiz Massieu.

 

De Chalchihuapan para acá todo fue en bajada, es decir, para peor en el desempeño de Carrancá, para lo que hasta entonces era una gestión medianamente cumplidora. El recuento de sus 10 peores escándalos ameritaría por lo menos otros 10.

 

Por supuesto, todo tendría que iniciar con Karla López Albert. Han pasado más de cuatro años desde su feminicidio y el homicidio de su bebé, y la FGE todavía no puede obtener sentencia condenatoria contra Forcelledo Nader.

 

El caso de Paulina Camargo y la permanencia en prisión de José María Sosa, pese a que el cuerpo nunca pudo ser encontrado y la Fiscalía no tiene certeza de cómo se deshicieron de él. ‘Palos de ciego’.

 

La proliferación de presos políticos, es decir, las incriminaciones con objetivos aviesos, entre los que destaca Francisco Castillo Montemayor, ex titular del Medio Ambiente con Marín y que abandonó la cárcel semanas después de que Moreno Valle culminó su sexenio.  

 

Por supuesto, el feminicidio de la estudiante Mara Castilla y la poco consistente teoría del Cabify violador Ricardo Alexis, pues la FGE nunca aclaró cómo acabó ella en la habitación del motel donde supuestamente fue estrangulada, ni por qué no hay videos de la salida de vehículo, además del abandono de otras líneas de investigación como el acosador en el antro o ‘El Español’ que se ligó ahí.

 

Seguir escribiendo de Carrancá me revuelve el estómago, así que por aquí me detengo, pues justo en este momento tendría que escribir del doble homicidio de ‘Juany’ Maldonado y Erika Cázares mientras el fiscal vacacionaba en algún lugar del mundo con el pretexto de una misión oficial en Chile, como demostró el diario Intolerancia.

 

Como informé en exclusiva ayer por la mañana, Gilberto Higuera Bernal, ex sub procurador de PGR ocupará su lugar. Hasta enero de este año se encargó de coordinar las 32 delegaciones de la dependencia y según las fuentes es un experto en crimen organizado, justo lo que necesita Puebla en este momento complejo.

 

De nada servirá su talento, su experiencia, si antes del apellido va el adjetivo servil. Porque Carrancá llegó a Puebla apantallando con el apellido, aunque no tiene ningún tipo de vínculo familiar directo con el jurista Raúl Carrancá.

 

Víctor, pues, sólo tenía de Carrancá el apellido. Lo demás era servil.

 

comments powered by Disqus