Domingo, 22 de Septiembre del 2019
Martes, 04 Diciembre 2018 03:26

¡No la chingue, magistrado Vargas!

¡No la chingue, magistrado Vargas! Escrito Por :   Arturo Rueda

Y con una simple presunción, magistrado Vargas, usted tira a la basura más de tres millones de votos de poblanos, ocho meses de trabajo en organizar la elección, el concurso de los ciudadanos que participan en la elección y conteo, traslado de la paquetería, así como los cientos de millones de pesos del erario gastados en organizarla


 

Le confieso, magistrado José Luis Vargas, que el hilo de la argumentación jurídica de su proyecto que propone anular la elección de gobernador de Puebla es complicado de seguir. Siendo un lego del derecho electoral se me hace que le falta ‘carnita’. Fondo, pues.

 

Usted desestima, desmonta, todos los agravios planteados por Luis Miguel Barbosa y Morena, sus alocadas teorías del fraude, y la violación a la cadena de custodia es el único agravio decisivo.

 

Según su particular razonamiento, a la elección no la ‘tumba’ lo que ocurrió antes o durante la jornada electoral, ni siquiera en el traslado de los paquetes, sino se cae por lo que ocurrió después de que los poblanos expresamos nuestro voto y fue contado por otros ciudadanos en presencia de los representantes de los partidos.

 

El acertijo temporal que nos plantea, magistrado Vargas, es muy poco lógico, digno de los Días del Futuro Pasado de los X-Men

 

En su proyecto rechaza como causales de nulidad la compra de votos, el rebase de los topes de campaña, el mito genial del Hotel MM como laboratorio electoral, la impresión de papelería falsa, la violencia en las casillas, el robo de urnas y hasta la camioneta presuntamente del gobierno que fue volcada en Las Torres, cuya propiedad quedó debidamente acreditada a una ciudadana que vive en CDMX.

 

Con sus razonamientos, magistrado Vargas, se caen todas las alocadas teorías del fraude construidas por Luis Miguel Barbosa.

 

El sofisticado algoritmo del PREP.

 

La dilación en el traslado de los paquetes electorales hasta por 48 horas.

 

La operación de cuatro o cinco laboratorios electorales, entre ellos el vandalizado Hotel MM.

 

La falsificación de la papelería electoral.

 

El rebase de Martha Erika Alonso de los topes de campaña.

 

La intervención del gobierno de Antonio Gali Fayad, así como de los medios de comunicación.

 

Todos ellos, expresa el magistrado Vargas, son agravios inoperantes, incluso la violencia en las casillas, pues al ocurrir en menos del 1 por ciento de las instaladas, no puede calificarse como generalizada.

 

Pero si no hay fraude electoral, ¿qué ‘tumba’ a la elección?

 

Pues la negligencia, el poco rigor con el que los paquetes electorales fueron resguardados y cuidados dentro de la bodega que a tal objeto designó el Instituto Estatal Electoral.

 

Que la bodega no era la idónea, porque tenía varias entradas más.

 

Que las videograbaciones entregadas sólo reflejan el 22 por ciento del tiempo correspondiente a los 53 días en que los paquetes estuvieron en la bodega.

 

Que usted pudo comprobar que en las más de 50 diligencias de ingreso a la bodega, la secretaria ejecutiva no invitó a los representantes de los partidos políticos.

 

Total, que “Es un problema en la cadena de custodia, la autoridad electoral local fue omisa en torno al cuidado de las actas y los paquetes, encontramos evidencia donde no estuvieron resguardados”, según declaró ayer para clarificar el sentido de su proyecto.

 

Muy bien: los consejeros electorales fueron muy weyes y con eso se ganaron su destitución.

 

Pero, ¿y luego?

 

Si todo se hizo bien antes y durante la jornada electoral, si los votos se contaron por los ciudadanos, en qué afectó al proceso la negligencia en el cuidado de la paquetería.

 

¿Hay constancia de cómo se alteró la voluntad ciudadana?

 

¿Se introdujeron boletas, actas, qué?

 

Presume usted, pero tampoco tiene evidencia de nada.

 

Y con una simple presunción, magistrado Vargas, usted tira a la basura más de tres millones de votos de poblanos, ocho meses de trabajo en organizar la elección, el concurso de los ciudadanos que participan en la elección y conteo, traslado de la paquetería, así como los cientos de millones de pesos del erario gastados en organizarla.

 

Con una simple presunción, magistrado Vargas, desestabiliza a una entidad de más de seis millones de habitantes aquejados por la pobreza y la inseguridad, para meternos en una turbina de incertidumbre con la designación de un interino y una elección en fast track de 60 días.

 

Todo porque no le gustó la bodega, no le entregaron todas las videograbaciones, usted pretende dejarnos sin gobernador hasta febrero.

 

De verdad, ¡no la chingue, magistrado Vargas!

 

 

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