Domingo, 22 de Septiembre del 2019
Martes, 18 Diciembre 2018 03:28

Un motín en la nave de los locos

Un motín en la nave de los locos Escrito Por :   Arturo Rueda

Entonces ocurrió el motín contra el capitán de la ‘nave de los locos’, motín que encabezó el contramaestre Fernando Manzanilla, quien sentado en una curul del Congreso local comenzó la ofensiva con su teléfono móvil, tal como publicó el medio digital Parabólica, dirigido por el periodista Fernando Maldonado, tomando capturas de pantalla a su celular


 

El capitán de la nave de los locos, José Juan Espinosa, está a punto de sufrir un motín a manos de sus tripulantes. Además de Luis Miguel Barbosa, se perfila como el principal perdedor del convulso 2018.

 

Es cierto que nadie capitalizó mejor que el ‘JJ’ el vacío de poder durante los angustiantes meses del conflicto poselectoral, pues de personaje segundón de la política local, fue elevado a protagonista por su radicalismo para enfrentar a Moreno Valle.

 

Pero todo subida prefigura la caída, a la misma velocidad que se dio el ascenso. La parodia de sesión solemne del 14 de diciembre de 2018, una toma de protesta paralela sin gobernador presente, es el punto de inflexión del motín que sufre el tal ‘JJ’.

 

Desairado por la gobernadora para la toma de protesta, pues no le iba a poner la otra mejilla, derrotado políticamente porque nadie en Gobernación quiso mediar su propuesta de mesa de negociación, el presidente de la Mesa Directiva tuvo una idea genial para forzar la presencia de Martha Erika Alonso en el Congreso: armar una sesión solemne espuria, ‘patito’. Una pantomima.

 

Para demostrar fuerza, pues sabía que los legisladores del Frente, del Verde y hasta del PRI la harían vacía — ¿quién no quiere acudir al primer acto público del nuevo sexenio?— Espinosa pidió refuerzos: llamó a los diputados federales para que acudieran al Congreso local, a alcaldes y a Rodrigo Abdala.

 

No estaba mal planteado porque se trata de un juego de vencidas: si Alonso Hidalgo estaba en el Auditorio de la Reforma con sus invitados, Morena demostraría su fuerza institucional en el Legislativo.

 

Los refuerzos llegaron. Ahí estuvo el ‘superdelegado’ Abdala, los alcaldes citados, y los legisladores federales como Manzanilla, Nay Salvatori, Aréchiga, Alejandro Carvajal fueron sentados en curules para tapar los huecos dejados por los abanderados del Frente y sus aliados.

 

Todo iba bien hasta que el ‘JJ’, con la mesa puesta, exhibió su verdadero objetivo protagonista: asumirse como el líder de la oposición en Puebla al pronunciar un discurso en su calidad de presidente de la Mesa Directiva, pero que no estaba incluido en el orden del día.

 

Entonces ocurrió el motín contra el capitán de la ‘nave de los locos’, motín que encabezó el contramaestre Fernando Manzanilla, quien sentado en una curul del Congreso local comenzó la ofensiva con su teléfono móvil, tal como publicó el medio digital Parabólica, dirigido por el periodista Fernando Maldonado, tomando capturas de pantalla a su celular.

 

Un fotógrafo del medio en cuestión captó las conversiones del coordinador de la banca del PES en San Lázaro, primero con Gabriel Biestro, horrorizado subcomandante de la ‘nave de los locos’ con la locura protagonista del comandante ‘JJ’, y luego informando a Luis Miguel Barbosa, ex candidato a gobernador y autonombrado gobernador legítimo: “este cuate no nos ayuda, hay que frenarlo”, le escribió Manzanilla.

 

Captado en fuera de lugar, el diputado federal recurrió a la amenaza de denunciar penalmente aduciendo espionaje, pues en dos o tres tuits dijo que la captura fotográfica de esas conversaciones en Telegram se equiparaban al delito de intervención de comunicaciones privadas.

 

Pero el daño ya estaba hecho. José Juan explotó contra Manzanilla. En privado le reclamó para marcarle acremente, se dieron una gritoniza que el diputado local continuó en declaraciones a los medios recordando el pasado morenovallista en la SGG del ahora coordinador del PES en San Lázaro y exigiendo que no se metiera con el Congreso local.

 

Pero ya es muy tarde, el ‘JJ’ camina a ser de nueva cuenta el ‘payaso de las cachetadas’ de la política local y en Morena ya se fragua su caída. Biestro no quiere seguir pasando por su “peluchín”, Yeidckol descalificó su huelga legislativa — ¿la organizó uno del PT, no?— y hasta Claudia Rivera le soltó un zape después de meses de agresiones mediática.

 

La presidenta municipal le puso el alto al ‘JJ’, recordando que ella es fundadora de Morena y que él es un arribista recién llegado al movimiento. Peor, imposible para el ‘ex niño Naranja’.

 

El tal ‘JJ’, en el motín interno de Morena, va a terminar con un cuchillo clavado en la espalda.

 

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