Tuesday, 04 de August de 2020

Indicador Político
TORREON, Coahuila.- Como los buenos resultados no se cosechan en árboles, la lucha contra la inseguridad tiene un factor clave: la reorganización de la policía municipal, el primer contacto con la ciudadanía.
Torreón, Coahuila.- Esta ciudad y el propio estado coahuilense se aparecen como una zona atrapada en la inseguridad regional. De ahí que las estrategias exitosas son aquéllas que miran el mapa político de la república y no algún municipio en particular.
La recapitulación del conflicto magisterial indica que la situación entró ya en su fase final:
Luego de treinta días de agobio vial de la CNTE en la zona centro del DF, un corte de caja aportaría algunas conclusiones:
El movimiento de protesta de la CNTE ya se pudrió y no precisamente por la humedad destructiva de la lluvia sino por las contradicciones y divisiones en el seno de las secciones magisteriales disidentes.
Luego de que las bases desaprobaron los acuerdos tardíos y en lo oscurito entre el gobierno federal y la CNTE, el conflicto magisterial marcó su nueva etapa de movilizaciones mientras los gobiernos estatales de Oaxaca y Michoacán le temen a no pagar salarios a los profesores que se han negado a dar clases.
La reacción violenta y persistente de los dirigentes magisteriales de la CNTE hacia la reforma educativa nada tiene que ver con la calidad de la educación sino que la disputa es por el poder político: el control de la Coordinadora sobre los recursos educativos es la esencia de su fuerza sindical.
Si la crisis provocada por las marchas y plantones en el DF se presentó como la oportunidad política para desarticular el poder político de la disidencia magisterial de la CNTE en cuatro secciones del SNTE, la salida gubernamental llegó tarde, poca y sin sentido político.
Luego de que la presidenta brasileña Dilma Rousseff suspendió su viaje a EU por el espionaje de la Casa Blanca aunque en realidad como acto político para recuperar popularidad perdida en las marchas antifutboleras, el vicepresidente Joe Biden estará hoy en México para oxigenar un poco la deteriorada imagen del presidente Barack Obama.
Al cumplirse este viernes veinticinco días escolares de suspensión unilateral de clases y en medio de gritos, policías y movilizaciones, el problema de la CNTE y sobre todo de la Sección XXII de Oaxaca tiene cuando menos cuatro puntos clave:
Bien dicen que para que la cuña apriete debe ser del mismo palo: la acción policiaca del gobierno perredista del DF para desalojar el zócalo capitalino marcó el punto final al modelo lopezobradorista de usar las marchas y plantones para conseguir objetivos.
La lectura que pocos quieren hacer de la crisis provocada por la CNTE la semana pasada en las calles y el zócalo del DF tiene que ver con la definición de la jefatura de gobierno capitalino en torno a la lucha callejera: darle prioridad al ciudadano por encima de los radicalismos del PRD.
Todas las reformas educativas implementadas en México desde la educación socialista de diciembre de 1934 han tenido como eje el papel político de los maestros. La reforma de este 2013 podría poner punto final a la lucha callejera de los profesores por el control de la educación pública.
Debajo del conflicto callejero por la reforma educativa, las verdaderas posiciones tienen raíces muy profundas de disputa política y de régimen:
Dos datos ilustran cómo la lucha política de la Sección XXII del SNTE y eje de la CNTE ha dañado irreversiblemente la educación en Oaxaca:
Aunque abrieron su agenda a las reformas energética y hacendaria, en el fondo las cuatro secciones de la CNTE vieron al DF nada más a atender la defensa de sus prestaciones. Por esa razón la crisis magisterial no se transformó en una primavera árabe.