Lunes, 14 de Octubre del 2019

SCT da avances de investigación del helicopterazo, pero es puro bla bla bla… se fortalece versión del magnicidio

Miércoles, 14 Agosto 2019 02:57
SCT da avances de investigación del helicopterazo, pero es puro bla bla bla… se fortalece versión del magnicidio

“De los trabajos de inspección hechos al rotor principal (instalación del Mass Vibration Absorber y tijera rotativa), se determinó que se deberá analizar si los trabajos de mantenimiento realizados a estos componentes se apegaron a los procedimientos establecidos por el fabricante LDH”, explicó la DGAC

Carlos Cózatl

@cr_cozatl



La Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) perfiló como causa del ‘helicopterazo’ el mantenimiento que fue realizado a la aeronave Agusta A109S por parte de la empresa Rotor Flight Services cuatro días antes del siniestro, de acuerdo con los estándares preestablecidos de la empresa Leonardo Helicopter Divison (LHD) y que cobró la vida de la ex gobernadora Martha Erika Alonso y su esposo el ex senador Rafael Moreno Valle el pasado 24 de diciembre.


A casi ocho meses del desplome de la aeronave, la dependencia a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) señaló a través de un comunicado que hasta el momento no se han encontrado rastros de daños en ninguno de los componentes analizados por los laboratorios internacionales, por lo que algunas piezas ya se encuentran bajo resguardo de la Fiscalía General del Estado (FGE) en uno de los hangares del Aeropuerto Internacional de Puebla.


De acuerdo con lo informado, durante la investigación se ha contado con el apoyo de expertos de la Trasportation Safety Board (TSB) de Canadá, la Agenzia Nazionale per la Sicurezza del Volo (ANSV) de Italia, la National Transportation Safety Board (NTSB) de USA, y la European Union Aviation Safety Agency (EASA) de Europa. Además de los fabricantes Leonard Helicopter Division (LHD) y Logic en Italia, Patt & Whitney y Safran en Canadá, así como Honeywell Aerospace y Collins en Estados Unidos.


Motores, controles y actuadores  del Agusta limpios de fallas


Este martes, la DGAC informó en un desplegado que hay con avances en las investigaciones del ‘helicopterazo del pasado 24 de diciembre que ocasionó la muerte de cinco tripulantes, entre ellos la ex gobernadora del estado Martha Erika Alonso, a tan sólo 10 días de haber asumido el puesto.


De acuerdo con los datos proporcionados, se inspeccionaron los dos motores Pratt & Whitney modelo PW207C, cuyo análisis determinó que no presentaban ningún daño antes del impacto; sin embargo, no existe confirmación de esto debido a que la memoria interna resultó dañada por el fuego.


“Del análisis de dos de las cuatro luces del master warning y master caution, se identificó que éstas estuvieron encendidas antes del impacto, pero aún no se determina en qué momento del vuelo se iluminaron. Del 25 al 27 de julio de 2019 se realizaron pruebas destructivas a las otras dos luces de master warning, master caution y bomba hidráulica”, cita el documento, detallando que estas investigaciones se efectuaron dentro del laboratorio de la NTSB.


Asimismo, se analizaron por Tomografía Computarizada cinco actuadores lineales de la que no se detectaron daños internos, no obstante se encontraron inconsistencias que serán analizadas por otros laboratorios.


Mantenimiento realizado por Rotor Flight Services bajo sospecha


Sin embargo, el punto más relevante de la investigación fue que a pesar de que se analizaron los controles de la aeronave como el rotor principal y de cola, transmisión y caja de 90 grados y estos no presentaban fallos, se iniciará una investigación al mantenimiento realizado por la empresa Rotor Flight Services cuatro días antes del impacto para determinar si este se realizó bajo las especificaciones establecidas por la empresa fabricante, Leonardo Helicopter Divison. 


“De los trabajos de inspección hechos al rotor principal (instalación del Mass Vibration Absorber y tijera rotativa), se determinó que se deberá analizar si los trabajos de mantenimiento realizados a estos componentes se apegaron a los procedimientos establecidos por el fabricante LDH”.


Esta no es la primera vez que Antonio Vázquez Torales, dueño de la empresa Rotor Flight Services, establecida en el Aeropuerto de Toluca, enfrenta el desplome de una aeronave, pues en septiembre de 2014, de igual forma un Agusta se desplomó en Lerma, Estado de México, ocasionando la muerte de dos personas cuando él se encontraba a cargo de las aeronaves del Gobierno del Estado mexiquense.


En ese momento perdieron la vida Romel Portillo Cervio y el copiloto Gerardo Ávalos García cuando viajaban a bordo de la aeronave Augusta A109S y matrícula XC-ALM, tras despegar de la Ciudad de México con rumbo a Toluca.


Cabe señalar que un día después del siniestro, especialistas en el mantenimiento de esta empresa toluqueña acudieron a la zona del impacto para apoyar en las investigaciones bajo el resguardo del Ejército y la entonces Procuraduría General de la Republica (PGR). 


Por tanto, esta empresa y sus bitácoras del mantenimiento de la aeronave podrían dar respuesta a lo ocurrido el pasado 24 de diciembre, situación que provocó la muerte de cinco tripulantes y que hasta la fecha sigue siendo un misterio.


 

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