Martes, 23 de Julio del 2019

Tragicomedia política presenta: los ediles más polémicos de 2018

Domingo, 23 Diciembre 2018 19:41
Tragicomedia política presenta: los ediles más polémicos de 2018

Fue un año de salida y entrada de presidentes municipales, donde los que se fueron salieron huyendo, y quienes llegaron a tomar posesión no han cumplido lo que prometieron y les llueven críticas de sus electores

Gersom Mercado

@Diario_Cambio



 


En la guerra y en el amor todo se vale, en la política también. Así lo demostraron los presidentes municipales de la entidad. Karina Pérez Popoca fue acusada de hacer trampa en las elecciones de San Andrés, Mario de la Rosa amenazó a sus regidores con pistola en Amozoc y Marisol Cruz culpa a CAMBIO de sus errores en Tecamachalco.


Pero no se puede olvidar a sus predecesores, quienes tuvieron un periodo único de cuatro años ocho meses, tiempo en el que se dieron a conocer por sus excesos, ‘metidas de pata’ o acciones únicas.


Se les recordará también por los nexos obscuros que tuvieron durante su gestión. Todo quedará para la historia. Este es el este recuento de CAMBIO Regionales.



Karina Pérez Popoca es una las presidentes municipales emanadas de Morena que se mantuvieron en el ‘ojo del huracán’ de la polémica; su activismo se fue al traste cuando permitió la instalación del Catrina Fest en terrenos aledaños a la pirámide y el grupo Cholula Viva y Digna le dio la espalda. Ahí no pararon sus errores, pues más tarde fue difundido un video donde se le implica en un complot con funcionarios del IEE para hacer trampa en las elecciones. A mediados de diciembre, le colgaron dos ‘narcomantas’, donde un grupo delictivo le reclama favores y acuerdos. Sin duda, gana el primer puesto del listado al llamar al candidato perdedor, Luis Miguel Barbosa, “Gobernador legítimo”.



El presidente municipal de Amozoc, Mario de la Rosa Romero, se destaca entre los peores alcaldes morenistas que llegaron en este año; en poco más de dos meses ha saltado a la fama su misoginia, pues no dejó a su esposa ser la presidenta del patronato del DIF municipal. De la Rosa fue acusado por regidores el Ayuntamiento de amenazarlos con pistola si no votaban por integrar a familiares en su administración y otros caprichos; antes de ser alcalde, se descubrió un ‘narcolaboratorio’ en una de sus propiedades y, por último, fue enunciado por el ex dirigente estatal del PRD, Miguel Ángel de la Rosa Esparza, de robarle un remolque. Toda una ‘fichita’ resultó ser el también pastor de la iglesia de la Luz del Mundo.



La flamante alcaldesa de Tecamachalco, Marisol Cruz, llegó al poder gracias al arrastre del voto morenista. Sin embargo, no comulga del todo con los ideales de la austeridad republicana, pues aceptó un aumento de sueldo para ella y su Cabildo; no es del todo transparente al asignar a familiares y amigos puestos en el Ayuntamiento. Sin contemplar la seguridad de los ciudadanos, mandó a desalojar al cuerpo de bomberos del municipio y culpó de todo lo anterior, para sorpresa de muchos, a este medio de comunicación. No obstante, será recordada por su famoso baile mientras la inseguridad azotaba a su pueblo.



Norma Layón Aarún, alcaldesa de San Martín Texmelucan, llega al listado rodeada de aires de grandeza, pues antes de terminar el año indicó que ya pensaba en la reelección, además de dar el Grito de Independencia en Estados Unidos y cambiar las fechas de celebración de la feria regional y desfile de la Revolución porque así le pareció. La alcaldesa tiene su lado oscuro y trascendió que su padre está entre los beneficiarios del Fobaproa; por otro lado, no le gusta trabajar, ya que se deslindó del problema de huachicol que sufre su municipio y le ‘echó la bolita’ a la Federación. Así, una completa desconocida llegó al poder en uno de los municipios más importantes de Puebla.



Alejandro Martínez es un presidente municipal vinculado profundamente con su pueblo de Palmarito Tochapan, pues es hermano de uno de los líderes huachicoleros más importantes de la zona, ‘El Toñín, a quien no dudó en defender en un operativo de la Marina llamando a los ciudadanos a tomar la autopista Puebla–Orizaba. Aunque siempre ha negado vínculos con la delincuencia, no puede negar que su candidatura estuvo impulsada por un poder económico sospechoso. No obstante, se atreve a garantizar la seguridad y paz social a sus gobernados en Quecholac. Así, el Partido Social de Integración (PSI) suma votos en la entidad.



El presidente municipal de San Pedro Cholula, Luis Alberto Arriaga Lila, es un gris ex priista que aprovechó la ola morenista para llegar al poder de mano de un ‘chapulinazo’ de la política poblana, el actual diputado José Juan Espinosa, aunque se deslinde de su mentor. Arriaga Lila no dice nada, se guarda todo y opina poco, se deslinda y esconde, nadie sabe qué proyecto municipal tiene y su trabajo consiste en estar en la sombra y llamar la atención lo menos posible, al menos es lo que hasta ahora indican sus escasas acciones. Una de sus atinadas decisiones ha sido mandar al diablo la austeridad republicana y subirse el sueldo.



Leoncio Paisano Arias dejó a San Andrés Cholula con un sinnúmero de irregularidades, empezando con un ‘sindicato charro’ donde incluyó a familiares suyos y de ex regidores, también fue acusado durante su gestión de supuesto lavado de dinero y por dejar obras inconclusas a la administración entrante. Uno de sus regidores denunció agresiones. Al final de su mandato fue ampliamente repudiado por sus propios gobernados, no lo van a extrañar.



Mely Macoto se recordará como una de las alcaldesas priistas que más hizo por Coronango, dejarlos en la ruina, pues sólo dejó 110 pesos en las arcas municipales a su sucesor. Se recuerda por llevar una vida de lujo con su novio, el tesorero municipal. Además de utilizar lo recaudado en las infracciones de Vialidad como caja chica para sus caprichos. A pesar de los excesos, Mely también se llevó del Ayuntamiento una camioneta Pathfinder color blanco y una Suburban blindada, cuyo valor suma más de dos millones de pesos. Pero su partido le reconoció su gran labor al frente de la alcaldía otorgándole una coordinación distrital.



Inés Saturnino López Ponce causó gran revuelo por intentar dejar a su hermano en la alcaldía de Tecamachalco. En su gestión se fugó uno de los delincuentes más célebres del penal a su cargo. A pesar de su misoginia, tuvo que disculparse con las regidoras de la Comuna forzado por su partido. Digno de una comedia, buscó a universidad patito para que le diera el título de Doctor Honoris Causa. Sólo comediantes profesionales lo felicitaron en su cumpleaños. Luego de su gestión, se enfrascó en una pelea en redes sociales con la actual alcaldesa por quitar su nombre de un arco de bienvenida como todo un ególatra.



El ex presidente municipal de San Martín Texmelucan salió huyendo de la alcaldía pidiendo licencia al cargo, alegando problemas de salud luego que la Secretaría de Seguridad Pública tomara el control del municipio y detuviera a policías ‘cachirules’. San Martín fue el primer municipio en ser intervenido por la SSP.  Durante su gestión en Texmelucan, repuntó el huachicol y desbancó al Triángulo Rojo. A pesar de haber llegado a poder por el izquierdista PT, siempre se le vinculó al gobierno estatal precedido por el PAN. Aunque fue investigado por el mal manejo de los recursos municipales, no fue sentenciado.