Lo que vivimos hoy día es un tremendo ‘frenón’ en la economía, que golpea drásticamente a las microfinanzas, esas que experimentamos con el carrito de la tienda de autoservicio y cuando llegamos a la gasolinera.
El ‘frenón’ es el resultado de una serie de medidas que han aplicado las administraciones del ex presidente Peña Nieto y ahora las de AMLO, que en muchos casos son obligadas por lo que se vive internacionalmente, aunque hay que admitir que las pretensiones del nuevo gobierno en algunos casos aún está por verse.
Pero sea lo que sea, el ‘frenón’ ya se sortea en los mostradores de muchas tiendas, a las que llega un menor número de personas y se amarran menos operaciones.
Así lo reportan los responsables de tiendas de electrónica, computación, establecimientos de marca; con todo y que hoy por ejemplo en negocios del Centro Comercial Angelópolis se oferta un par de botas de moda para dama en 34 mil pesos, y las tienen en todas las tallas.
Sin llegar a consumos de lujo, muchos se quejan del alza en las facturaciones de energía eléctrica, gas y cada vez que tienen necesidad de ir a cargar gasolina.
En las agencias de autos no terminan de acomodar modelos 2018.
Y mientras en los restaurantes, sobre todo los fines de semana que se consideran familiares, hay un descenso en las ventas. En tanto en los establecimientos de comida rápida –que resultan menos caros- se produce un interesante repunte con comensales que no era común verlos con su charola eligiendo sus platillos.
Y las agencias de viajes reportan una menor demanda por los viajes internacionales, frente a un repunte por los destinos de México, en donde hay dos corrientes marcadas, primero los pueblos mágicos y una segunda opción son las playas que en esta temporada las encarecen.
Con un panorama contraído que obliga a aplicar medidas de austeridad, de olvidarse de algunos privilegios, se da un rechazo generalizado a la partida que por cuatro mil 965 millones de pesos se aprobó para los partidos políticos.
¿Usted qué opina?