Friday, 26 de April de 2019

Tiempos de Nigromante
Si por un lado el fracaso de la política es la incapacidad de los ciudadanos por permanecer atentos a la esfera de los asuntos públicos, del otro es la generación de una clase política que no entiende en lo absoluto a la sociedad: ni sus causas, ni sus necesidades, ni expresión. El divorcio es total. Al político le interesa la fotografía, y tras sus breves giras, terminan regresando a sus residencias de lujo, a sus generosos cheques, y sobre todo, a continuar sus planes para saltar a otra posición
Hoy el país está encabronado, indignado. #YaMeCansé es el grito de guerra contra Murillo Karam, pero también lo es contra todos los políticos de México. Pero es la misma indignación que vi en el fraude electoral de 1988, en el asesinato de Colosio de 1994, en la crisis económica de 1995-96, en el Fobaproa de 1997, en el fraude electoral de 2006, en la larga guerra contra el narcotráfico de Calderón en todo su sexenio. Y en todas indignaciones, no pasó nada después. Los mexicanos nos hemos vuelto expertos en encabronarnos por las chingaderas de nuestros gobiernos, tirar dos o tres improperios, y después regresar a nuestras vidas diarias
Conforme pasan los días sin que los 43 normalistas aparezcan, el movimiento universitario se robustece sumando más y más escuelas que hace décadas no aparecían en el panorama político. Una de ellas, por ejemplo, es la BUAP: desde que culminó el periodo de inestabilidad de finales de los ochenta, la máxima casa de estudios ha permanecido amodorrada políticamente, y aunque sus últimos tres rectores terminaron en las filas del PRI, a los jóvenes los entretuvieron con el cuento de alcanzar la calidad académica como un paso previo a su ingreso al mercado laboral
Esta teoría también explica los movimientos juveniles en el mundo que ocurrieron con la Primavera Árabe, los indignados de España y Wall Street, y también podría explicar la irrupción de la juventud mexicana a partir de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa y el riesgo de tener en las calles a miles de jóvenes que son millonarios en expectativas pero pobres, pobrísimos, en realidades. También, pese a que su victoria electoral no tiene ni tres años, a Peña Nieto lo reprueben ampliamente en su desempeño como presidente
La crisis política de Iguala hizo despertar a todos los agentes políticos y económicos lastimados durante los dos años de Peña Nieto. Carlos Slim, las televisoras, los gobernadores del PRI, rectores de universidades públicas y privadas, periodistas, SNTE y medios de comunicación. Todos se han conjuntado para debilitar el proyecto de la Restauración de Peña Nieto. No en balde la crisis ha penetrado en todos los sectores sociales con una fuerza indescriptible
Hace un año, en perspectiva de la votación de las reformas estructurales, y con Moreno Valle como presidente de la Conago, el gobierno federal fue extraordinariamente generoso, lo que llevó a algunos gobernadores del PRI a afirmar que “se trataba mejor” a los opositores. Ahora esas condiciones han desaparecido, lo que llevó a plantear a los burócratas de Hacienda que era el momento correcto para realizar “ajustes a la baja” al dinero que se da a los gobernadores del PAN
La herida tan profunda de un rayo que no cesa, cualquiera que sea el desenlace, traerá consecuencias profundas para el sistema político mexicano, especialmente para los tres partidos mayoritarios. Al tratarse, como lo definió Human Rights Watch, de la violación a los derechos humanos más grave desde Tlatelolco, sus consecuencias podrían ser semejantes para toda una generación de mexicanos, especialmente los universitarios y normalistas que salen a la calle en desbandada para marchar, quejarse, tomar sus escuelas, realizar actos cívicos y escapar a la pereza social dominante
Las cúpulas estatal y nacional del PRI dejaron solo a Marín, así como los principales liderazgos. Y de sus ex empleados, los que son funcionarios federales están más preocupados por preservar su propio prestigio y chamba. Es decir, los Vega Rayet, Lastiri, Armenta y compañía prefieren no verse contaminados por los sueños de grandeza del ex mandatario. De los pocos que le siguen siendo fieles, solamente Valentín Meneses y Lauro Sánchez salieron a dar la cara.
Marín y su grupo cometieron dos errores. El primero, que para tener la lengua larga se debe tener la cola corta. Y ninguno de ellos, empezando por el cabecilla, está muy lejos de eso. El segundo, que el compromiso para ser rescatado por la Federación de cualquier contratiempo, se firmó en momentos muy diferentes a lo que ahora ocurre. Mientras que Peña Nieto a principios de septiembre levantaba el vuelo y vendía un país en plena modernización, ahora se encuentra con la espalda en la pared
Los casos de Karla López Albert, Judith Coatl Cuaya e Iraís Ortega, por su impacto mediático, nos han hecho voltear la mirada hacia la tragedia silenciosa de la violencia de género que no encuentra explicación, pero tampoco respuesta gubernamental. En los tres casos, también por su resonancia mediática, la PGJ ha encontrado a los presuntos responsables con más o menos celeridad. ¿Pero cuántos han quedado impunes?
Alcalá Ruiz, según comentó en privado Ivonne Ortega a algunos priistas antes de dejar Puebla para regresar al CEN, reúne todos los defectos que no debe tener un candidato a la gubernatura: no quiere asumir riesgos y no tiene la humildad suficiente para hacer equipo. Se trata de la puntera entre los corredores del tricolor, aunque como lo mostró la encuesta de MAS DATA, su ventaja se evapora
La República Mafiosa de los gobernadores debe preocuparse. La caída de Aguirre Rivero abre la puerta a que caiga el siguiente: el pacto construido en tiempos del gobernador Peña Nieto ya colapsó, e indirectamente, el presidente ya recuperó una de sus facultades metaconstitucionales: deponer a los mandatarios estatales según las necesidades del momento. Tal facultad le fue expropiada a Ernesto Zedillo cuando quiso la cabeza de Roberto Madrazo, quien se rebeló, y Vicente Fox y Felipe Calderón no la vieron ni de cerca
El cuadro es tan desesperanzador como en los años de 1976-1982, cuando “El Negro” Durazo por un lado era el director de la Policía y Tránsito del DF, y por el otro lado era el jefe de los criminales. Como cuando en los 90 se supo que el gobernador Mario Villanueva Madrid era en realidad un capo del narcotráfico, o cuando se supo que el General Gutiérrez Rebollo, el zar contra las drogas, estaba al servicio de Amado Carrillo, o como Jorge Carrillo Olea cayó del gobierno de Morelos una vez que se descubrió que él coordinaba a todos los secuestradores de su estado
El pacto mafioso de los gobernadores, un acuerdo de protección mutua, lo inauguró el hoy presidente Peña Nieto, quien como gobernador del Edomex tendió un manto de protección en 2006 a los góbers precioso y horroroso, Mario Marín y Ulises Ruiz, ante la petición de entregar sus cabezas tras los graves hechos de ese año en Puebla y Oaxaca
El PRI camina en desventaja absoluta, por no decir en la orfandad, mientras que los cuatro morenovallistas van que vuelan e incluso Morena, el partido de López Obrador, ya sembró a sus cuatro candidatos, como adelantamos en la edición de hoy. ¿El PRI cuándo lo hará? En esa necesidad es que el morenovallismo apuesta a que a la mera hora tendrán que adoptar a algunos de sus perfiles que son priistas de fachada, porque su corazón pertenece a Casa Puebla.
Tras una entrevista telefónica fallida en el noticiero estelar —otro guiño al escándalo Cacho— en el que Carmelo Vargas dice que es él quien sale en el video, pero no es él (un claro recordatorio de “es mi voz pero no es mi voz”), Vargas se traslada a México para arreglarse con el ejecutivo de la televisora, un tal Pepe (clara referencia a Pepe Bastón de Televisa), con quien llega a un acuerdo millonario