Martes, 25 de Febrero del 2020
Cúpula

Lo que Puebla está presenciando nunca antes se había visto. Los plebiscitos llevados a cabo el domingo 27 exhibieron de cuerpo entero a la fallida alcaldesa Claudia Rivera Vivanco (CRV). Ausencia total de oficio político; nula organización; pésima planeación; ni el menor resquicio de operatividad. Todo esto generó un desastre que –tarde o temprano-, derivará en una etapa de ingobernabilidad para varias juntas auxiliares; precisamente en los lugares donde se dio un mayor desaseo.

Puebla dio un vuelco de 180 grados. Estamos ante una verdadera revolución política que convoca a todos los partidos y fracciones; un nuevo bloque que integra a los protagonistas del pasado, tanto priista como morenovallista, así como a los morenistas.

En los últimos meses Puebla ha visto hechos y sucesos jamás pensados; ni siquiera remotamente imaginados. Una elección constitucional acalorada, controvertida; un largo conflicto poselectoral, extremadamente convulso que detuvo la marcha del estado por meses; una legislatura caótica, tan anárquica como deplorable; un accidente aéreo de proporciones históricas, un hecho que aún miles de poblanos no pueden aceptar; luego otro agitado proceso pero ahora para elegir a un gobernador interino.

Hasta el momento no aparecen, no dan la cara los verdaderos asesores de la alcaldesa Claudia Rivera Vivanco. Pero es evidente que no tienen idea del lugar al que están llevando a su lideresa; tampoco calculan el daño que le están haciendo a la Angelópolis.

Una de las grandes deficiencias que desde siempre han mostrado los análisis locales es que son terriblemente centralistas. La gran mayoría de los columnistas y articulistas poblanos piensan que el estado termina en Amalucan y al otro extremo en Huejotzingo. Esto genera que frecuentemente las lecturas sean equivocadas.

La efervescencia, el furor y las pasiones desbordadas que se exhiben en el Congreso del Estado están muy lejos de la indiferencia, la apatía y el desdén que la sociedad poblana mostrará frente a la próxima elección extraordinaria.

La brutalidad de los hechos así lo demuestra: la clase política poblana aún no crece, ni evoluciona.

La versión fue hecha pública por uno de los columnistas más serios del país. Horas después de la polémica resolución del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), Raymundo Riva Palacio vertió en su columna Estrictamente Personal que hubo un acuerdo bajo la mesa entre el finado Rafael Moreno Valle y su compañero de legislatura Ricardo Monreal Ávila.

archivo historico